Módulo II. Bases Biológicas del Estrés

Objetivo: Reconocer las bases biológicas del estrés y los fundamentos de la PNI*.

  • ¿Qué es incertidumbre?
  • Respuestas automáticas.
  • Respuesta de activación.
  • Bases biológicas del estrés y PNI*.

*Psico Neuro Inmunología

Antes de definir qué es la Incertidumbre, te invitamos a escuchar el siguiente audio. Enciende tus parlantes o conecta tus audífonos.

¿Qué es la Incertidumbre?

Según el diccionario de la Real Academia Española (DRAE) la palabra incertidumbre significa falta de certidumbre. Como certidumbre es certeza, la incertidumbre es la falta de certeza.

Incertidumbre será pues la cualidad o estado de ser incierto, de falta de certeza o de duda.  Algo que no se conoce ciertamente, que no está claramente definido o establecido o una contingencia produce situaciones de incertidumbre.

Lo habitual es poder predecir los efectos de nuestras acciones basados en las experiencias anteriores.

Cuando estamos en situación de incertidumbre no tenemos experiencias previas, por lo tanto, en esta situación la planificación del futuro no puede tener las mismas cualidades que cuando se planifica durante situaciones de estabilidad.

En ese caso, la toma de decisiones se convierte en una lucha entre hacer y no hacer por la imposibilidad de tener la certeza del efecto de la decisión. Esto es común en situaciones de alto riesgo, pero no estamos acostumbrados a movernos en esas aguas.  

Ante la incertidumbre se produce una situación de ambivalencia entre decidir y no decidir, hacer y no hacer.

La ambivalencia es por sí misma un elemento estresor que produce angustia.

Causas de Incertidumbre:

  • Algo que no se conoce ciertamente.
  • Algo que no se ha definido.
  • Algo que no se ha establecido con claridad.
  • Una contingencia.

¿Por qué no se produce ambivalencia en la vida diaria?

En nuestro día a día tomamos decisiones basados en la premisa aprendida de que, todo lo que ocurre es producto de una acción previa y que podemos predecir el efecto que producirá determinada acción.

Esto significa que nos movemos en un medio ambiente estable y predecible. La situación se hace incierta cuando no podemos predecir, con poco margen de error, los efectos de nuestras acciones.

Este tipo de relación se conoce con el nombre de Causa – Efecto y se representa como:

X produce Y

Se supone que cada vez que pasa X se produce Y. Usamos esta suposición porque la aprendimos a lo largo de la vida. Por ejemplo, son frecuentes las siguientes frases:

  • Me duele el centro del abdomen, debe ser algo del estómago.
  • Tengo náuseas, la comida me cayó mal.

En muchas ocasiones la relación causa – efecto es adecuada, pero en otras no lo es.  Sin embargo, es este tipo de aproximación a la realidad lo que nos permite planificar con mediana certeza las acciones a tomar, para obtener logros futuros y sentirnos seguros en la toma de decisiones.

Cuando no sabemos el efecto que obtendremos debemos aceptar funcionar en situación de riesgo. Dependiendo del nivel de riesgo es decir cuando la situación que se confronta es incierta se provocarán repuestas más o menos agresivas. Se producen la Respuesta de Activación y la Respuesta de Estrés.

Respuestas Automáticas y de Activación.

El organismo se relaciona con el medio ambiente a través de los órganos de los sentidos que permiten recoger información que será transportada a zonas específicas del Sistema Nervioso Central. Además, existe un sistema sensorial que informa al sistema nervioso las condiciones de funcionamiento de los sistemas biológicos, por ejemplo, el sistema cardiovascular, el sistema muscular, etc. 

Estas estructuras en conjunto permiten al sujeto mantener su homeóstasis.  Así la información proveniente del exterior es procesada y se producen respuestas que en la mayoría de los casos son automáticas.

Otros ajustes a esas informaciones son de más largo alcance e implican la intervención de pensamientos (significado, atribuciones al input, creencias, experiencias previas) sobre las condiciones del entorno y las posibilidades que tiene el organismo de responder adecuadamente para sobrevivir en esas nuevas condiciones. En estos casos el procesamiento de la información ocurre en forma subliminal en una zona antigua del cerebro que es la amígdala.

La información del exterior e interior que se procesó puede dar lugar a cogniciones adaptativas o des-adaptativas de acuerdo a la significación que le da el sujeto en cuanto a sus posibilidades de controlar la situación.

Cuando la persona considera que puede controlar y responder adecuadamente disminuye el estado de vigilia y su respuesta biológica regresa al rango normal de funcionamiento. Esta es la respuesta de control y posibilidad.

Cuando el organismo reconoce una amenaza que le es posible enfrentar, se establece una respuesta caracterizada por la acción, que será de defensa o de huida de acuerdo a las posibilidades del sujeto.

Cuando por el contrario la apreciación es de no poder controlar se aumenta la actividad biológica y se produce la respuesta de estrés.

Bases Biológicas del Estrés y Psico Neuro Inmunología (PNI)

Nuestro sistema autónomo controla muchas funciones del organismo que están fuera de la conciencia como son:

  • La frecuencia cardíaca.
  • La respiración.
  • Nuestra tensión muscular.

Frente a una amenaza de cualquier tipo, este sistema desarrolla una respuesta de emergencia que se caracteriza por la huida, el enfrentamiento o la paralización.

Durante cualquiera de ellas la frecuencia cardíaca aumenta, la respiración se modifica, los músculos se tensan e incluso la sangre se desvía hacia los órganos que se preparan para la respuesta.

Esta respuesta se activa cuando estamos frente a un estímulo que interpretamos como peligroso.

No es el estímulo en sí, sino la percepción de peligro, es decir, la interpretación o significado que le damos a la situación.

 

Estado de vigilancia: inefectivo.

La respuesta de estrés (distrés) se activa cuando estamos frente a un estímulo que interpretamos como peligroso. No es el estímulo en sí, sino la percepción de peligro, es decir la interpretación o significado que le damos a la situación.

Cuando la respuesta es de estrés, es importante conocer que a la larga nuestra capacidad de juicio frente a la realidad se desmejora, pues se interpreta por una parte, como una amenaza mayor que la que realmente existe y por otra, como que no somos capaces de responder adecuadamente a ese estímulo.

Como se desprende de lo anterior, el mecanismo adecuado para enfrentar los cambios NO ES EL ESTRÉS, es la REACCIÓN DE ACTIVACIÓN.

Esto significa que la sensación de estrés proviene de nosotros mismos.

Como se mostró en la infografía, la respuesta de estrés desencadena cambios hormonales que provocan que el sistema autoinmune se deprima. Ambos efectos son altamente indeseables: la eficiencia en nuestra vida personal o laboral disminuye o su costo es muy alto y además nos hacemos propensos a enfermedades de diversa índole.

Cuando la sensación de estar bajo presión o en estrés es continua el organismo no tiene tiempo de recuperarse, el sistema nervioso autónomo se hace hiperreactivo, el inmune se deprime y estamos propensos a diversas enfermedades siendo las más simples los trastornos digestivos y las alergias.  Otro de los ejemplos de reacción ante el estrés es el asma bronquial.

En todo caso el estrés lo creamos nosotros mismos por nuestra propia predicción del futuro. La generación de estrés cuando se evalúan situaciones económicas es común, pues se deja de tomar en cuenta que los eventos forman parte de un proceso y por tanto son cambiantes.  A veces la persona se comporta como si la situación que en ese momento está evidenciando fuese permanente y la imposibilidad de confrontarla afectara todos los campos de su vida.

Muchas de las situaciones externas no pueden ser evitadas, pero sí podemos escoger reaccionar en una forma diferente.

Para poder cambiar es necesario reconocer lo que se está haciendo en el presente.

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